Departamento de Religión

www.erain.es/departamentos/religion/index.htm

Curso 3º ESO

Profesor: Pablo Zarrabeitia

ERAIN Ikastetxea

departamento  »  tRABAJos »   Diferencias entre el cristianismo y otras religiones

 

Budismo

Hinduismo

Islamismo

Diferencias y semejanzas entre el Islamismo y el Cristianismo

Introducción

El Islamismo aparece en la Península Arábica a principio del siglo VII d.C., logrando dar unidad, organización y un mismo credo religioso a una población dispersa, que habitaba un territorio desigual, con formas de vida sedentaria y nómada (beduinos) organizados en tribus dirigidas por un jeque o "sayyid". Entre estas tribus había dos grupos rivales: árabes del sur o yemeníes, descendientes de Quatan, y árabes del norte, o nizaríes, descendientes de Ismael, ambos grupos reconocían su vinculación con el profeta Abraham. 

Antes de asumir el Islamismo como religión, había divinidades locales tribales, algunas de carácter astral y otras residentes en piedras. Venus y Alah ("el dios") fueron divinidades superiores cuyo carácter de tales era ampliamente reconocido y aceptado. La ciudad de La Meca había llegado a ser la más importante de la península arábica, instituyéndose en un gran centro comercial y de encuentro de diversas culturas y credos religiosos, entre ellos judíos y cristianos los que al parecer generaron influencia en el monoteísmo islámico (Sourdel 1973).

Mahoma

Mahoma nació en 570 en La Meca. Después de recibir la aparición del Arcángel Gabriel se considera apóstol de Dios. Fue el fundador de la religión  pero no es su dios. Los seguidores de la religión islámica son los musulmanes, cuyo libro sagrado es el Corán, revelado por Dios (Alah) a Mahoma, su profeta  y predicado por éste a sus discípulos entre los años 610 y 632 d.C. 

La Doctrina

El Islam tiene el Corán como libro sagrado, que es a la vez código religioso y político revelado por Dios a Mahoma. En el cristianismo los evangelistas fueron quienes con la inspiración de Dios escribieron la Biblia. 

El Islam rechaza la Santísima Trinidad. Cree en la vida eterna, el Juicio Final y la resurrección de los muertos

Para los musulmanes, no obstante la importancia que tiene Jesús, éste no es hijo de Dios, aunque reconocen que es hijo de María y creen en la virginidad de María. Mahoma tampoco es hijo de Dios, al igual que los anteriores profetas es un hombre como todos los hombres, de los cuales se diferencia por ser elegido por Dios para comunicar su mensaje a los seres humanos. Para el Islam Jesús no murió en la cruz porque Dios, en su misericordia, lo habría salvado; Jesús fue suplantado en la cruz.

La Moral

Hay que adorar a un único Dios, Alah. La ciudad santa para los musulmanes es la Meca, donde se le apareció Alah a Mahoma. 

El Islam exige cuatro prácticas: la oración, el ayuno durante el mes de Ramadán, la limosna a los pobres y la peregrinación a La Meca. Para convertirse a esta religión es suficiente decir, con fe y entendimiento, una sola vez en la vida "No hay más Dios que Dios (Alah), y Mahoma es su profeta".

Entre las prohibiciones están: toda clase de licores embriagadores; la carne de los productos porcinos, de animales salvajes que utilizan garras o dientes para matar a sus víctimas, de todas las aves depredadoras, de roedores, reptiles, gusanos y similares y de animales y pájaros muertos; toda clase de juegos de dinero y pasatiempos vanos; toda relación sexual fuera del matrimonio, todas las formas de vestir o actitudes que puedan inducir a tentación, provocar deseo, despertar sospechas o indicar inmodestia.

Respecto a la guerra santa (Yihad), el Corán la ha reconocido como una vía legítima de autodefensa y de reimplantación de la justicia y la paz. El Corán prescribe: "Combatid por Dios contra quienes combaten contra vosotros, pero no seáis vosotros los agresores". (S 2, 190). El Corán agrega "Matadles donde les halléis y expulsadles de donde os hayan expulsado…" (S 2, 191). "Pero si cesan, Dios es indulgente, misericordioso". "Combatid contra ellos hasta que dejen de induciros a apostatar y se rinda culto a Dios. Si cesan, no haya más hostilidades que contra los impíos" (S 2, 192 - 193). La guerra no es el objetivo del Islam sino que un recurso legítimo de defensa propia; el Islam promueve la cultura de la paz.