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Unidad Didáctica |
¡La Misa es un rollo! |
¡La
Misa es un rollo! Cuántas veces
escuchamos esta expresión en boca de algunos jóvenes (y no tan jóvenes).
Evidentemente la Misa no es una discoteca, ni un bar...., en
donde no me exige ningún esfuerzo estar.
Asistir a Misa es participar en una acción sagrada, y eso requiere por nuestra parte una actitud activa (muy distinta de la actitud pasiva de algunos que asisten a Misa). Un dato cierto: aquello que se preparan para la Misa participan en ella, porque ven cosas que los pasivos no llegan a descubrir. Aquí hay unas pocas oraciones para prepararse a la Misa y para dar gracias después de la Misa. Atención; esto requiere llegar unos minutos antes de que la Misa comience..., y no quedarse al final de la iglesia, junto a la puerta de entrada, distraído y hablando con los amigos. |
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Oraciones para la preparación de la Santa Misa Ofrecimiento de la Misa Señor, concédenos participar con verdadero amor, atención y piedad de esta Eucaristía que te ofrecemos, primero, para adorarte y agradecerte todos tus beneficios que nos has hecho; segundo, para pedirte perdón de nuestros pecados y los de todos los hombres; tercero, para suplicarte las gracias que nos son necesarias para nuestra vida y para este día en concreto. Te ofrezco en particular esta Misa de hoy por (expresa la intención que quieras). Concédenos, Señor asistir a esta Misa con los mismos sentimientos de amor y piedad de tu Madre al pie de la Cruz. Con el espíritu y fervor con que la vivieron los santos. Te suplico que nos ayudes a prepararnos para recibirte dignamente, lo mejor que podamos. Oración a la Santísima Virgen María Madre de piedad y de misericordia, Santa María: yo, hijo pequeño tuyo, confío en ti con todo mi corazón y mi afecto. Acudo a tus brazos para que, de la misma forma que estuviste junto a tu Hijo, pendiente de la cruz, también estés junto a mí y junto a todos los que asistimos hoy a Misa aquí y en todo el mundo, para que ayudados con tu gracias, sepamos ofrecer el día a Dios nuestro Señor. Comunión espiritual (muy recomendable mientras te encuentras en la fila de la comunión) Yo quisiera, Señor, recibiros con aquella pureza, humildad y devoción con que os recibió vuestra Santísima Madre, con el espíritu y fervor de los santos. Oraciones para dar gracias después de la Santa Misa A Jesús crucificado Mírame,
¡oh, mi amado y buen Jesús!, postrado en tu presencia; te ruego con el
mayor fervor imprimas en mi corazón vivos sentimientos de fe, esperanza
y caridad , verdadero dolor de mis pecados y propósito de jamás
ofenderte, mientras que yo, con el mayor afecto y compasión de que soy
capaz, voy considerando tus cinco llagas, teniendo presente lo que de Ti
dijo el santo Profeta David: Han taladrado mis manos y mis pies y se
pueden contar todos mis huesos. Oración a la Santísima Trinidad Que
te sea agradable, oh Trinidad Santísima, el tributo de mi servidumbre;
dispón que el sacrificio que yo, aunque indigno, he ofrecido a la
Majestad tuya, merezca aceptación; y te pido que, por tu misericordia,
sea éste un sacrificio de perdón para mí y para todos por los que lo
he ofrecido. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amen Acción de gracias ¡Señor, muchas gracias por esta comunión! Sólo por esto mi vida ya ha valido la pena. Perdón por todo lo que hay dentro de mí que te pueda disgustar. Ayúdame a ser humilde, cariñoso, ordenado, sereno, fuerte, oportuno... Quiero
quererte como la Santísima Virgen, mi Madre, y como todos los santos.
Es una petición atrevida pero..., soy un niño en tu presencia que
siempre quiere estar junto a Ti. Que
mis miserias me sirvan para acercarme más a Ti, para ser más humilde y
comprensivo... Hazme piadoso, que sepa buscar siempre en Ti la solución
a todos los problemas. Que no me deje llevar por la visión humana; dame
el optimismo de la Fe, la alegría de la Esperanza y la fortaleza del
Amor. Te
pido por mis padres, hermanos y parientes y por todos aquellos que me
han pedido que les tenga presentes en mis oraciones. Te
pido por el Papa y por la Iglesia. Por la unidad de todos los
cristianos, y por todos aquellos que no te conocen. Señor, envía
vocaciones fieles. Que haya mucha gente que aprenda a descubrir la alegría
de la entrega. Ahora
que te tengo dentro de mí, te pido los siete dones del Espíritu Santo.
Ya sé que no me los merezco, pero me hacen falta para ponerlos a tu
servicio. Purifica tanta miseria en mi vida. Señor, danos una paz real. Madre mía, cámbianos por dentro para que sepamos ser buenos hijos tuyos. Invocaciones
al Santísimo Redentor
Oración
a San Miguel Arcángel San Miguel, defiéndenos en la lucha, sé nuestro amparo contra la maldad y las asechanzas del demonio. Pedimos suplicantes que Dios lo mantenga bajo su imperio; y tú, príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno con el poder divino a Satanás y a los otros espíritus malvados, que andan por el mundo tratando de perder a las almas. Amén.
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