|
El
día 1 de Octubre de 1552, fiesta de la "Protección de la
Virgen", el ejército del Zar Ivan el Terrible toma por
asalto los muros de la ciudad de Kazan, capital hasta ese momento
del Reino Tártaro. El Zar, en acción de gracias por el triunfo
obtenido, ordena construir un gran basílica en honor de la Madre
de Dios, dedicándola al misterio de la Anunciación.
Durante
el año 1579 Kazan fue asolada por un violento incendio que
destruyó la mitad de la ciudad. Mientras la población se
recuperaba lentamente de la desgracia, la Virgen se aparece a una
niña de nueve años. Le ordena excavar entre las ruinas porque
allí encontraría el Santo Icono. El día 8 de Julio de 1579,
entre las cenizas es encontrada la imagen de Nuestra señora de
Kazan.
Trasportada
hasta la Catedral de la Anunciación de Kazan, comienza a ser
objeto de gran devoción religiosa, atribuyéndosele innumerables
milagros. Allí permaneció hasta alrededor del año 1612 cuando
la imagen es transportada a la ciudad de Moscú. En 1790 el Zar
Pedro el Grande la invoca como "protectora y estandarte"
en la batalla de Poltava, contra Carlos XII de Suecia. Después
del triunfo ruso el icono es entronizado en la Catedral de Moscú
y luego transferida a San Peterburgo y puesta en un santuario a
ella dedicado.
La
noche del 29 de Junio de 1904, durante una revuelta popular,
desaparece junto a otros tesoros desde la Catedral de Nuestra Señora
de Kazan.
Después
de casi sesenta años reapareció en una exposición de arte en
Estados Unidos. En 1970 se concreta la compra por parte del
"Centro Ruso Católico de Nuestra Señora de Fátima" y
luego de ser llevada a Fátima, ese mismo año, es entronizada en
la Capilla Bizantina en donde hasta hoy es venerada como signo de
unidad entre el Occidente Católico y el Oriente Ortodoxo.
Actualmente
se encuentra en Moscú, entregada por el Papa Juan Pablo II al
Patriarca de Moscú Alejo II, el 28 de agosto de 2004.
|